El 'top ten' de los hospitales españoles en Twitter

Hace poco más de un año realizamos la primera radiografía general en este blog a través de una serie de artículos de la implantación de los hospitalesespañoles en varias redes sociales en los que se exponía la relación entre estos actores sanitarios y las redes sociales, y su interactuación con ellas en entornos como Twitter, Facebook, Instagram, Linkedin y otras redes sociales.

Apenas 13 meses después vamos a retomar esa radiografía en la que abordaremos cómo ha cambiado el panorama en este último año en la red social Twitter ¿Han cambiado mucho las cosas desde entonces? Los 10 hospitales españoles que más y mejor se mueven en Twitter son los siguientes:

1. Hospital Clínic (Barcelona) @hospitalclinic 

Repite pole position tuitera. Líder indiscutible en Twitter entre los centros sanitarios españoles, tanto en su cuenta en castellano como en catalán. Más de 11.600 seguidores repartidos entre las cuentas que dan fe del trabajo de este hospital a diario desde hace ya casi 5 años, que se dice pronto. Destaca su gran media de retuits conseguidos a pesar de que no es el hospital que más tuits ha lanzado, apenas 900, lo que hace una media de menos de uno al día. Replican todo lo de una cuenta, en otra, con una gran sincronización también de alabar y sigue abriendo brecha con respecto al resto.

 2. Clínica Teknon (Barcelona) @Clinica_Teknon 
Preciosa lucha cerrada por la segunda posición entre la Clínica Teknon y el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona en la que la clínica ha ido recortando los 300 followers que le separaban hace ahora 13 meses con el HSJDBCN. La Tecknom tiene ahora 5817 seguidores, algunos más que el Sant Joan de Déu, y parece que se puede escapar, pero cierto es que su promedio de retuits es inferior (casi la mitad menos) que el de citado hospital materno infantil. En cualquier caso, la Clínica Teknon se aupa a la segunda posición por los pelos y se confirma como líder en Twitter del mercado sanitario privado español, como ya lo hiciera el año pasado en nuestra anterior lista, en la que ocupaba la tercera posición. Su actualización constante del perfil y sus consejos y noticias sobre el sector, le han ayudado a crecer ampliamente en 2.500 seguidores anuales.

 3. Hospital Sant Joan de Déu (Barcelona) @HSJDBCN
 El hospital materno infantil baja a la tercera posición de esta clasificación tras ocupar el segundo puesto el año pasado. ¡Pero ojo! Que nadie se confunda, porque la implantación de este hospital en redes sociales sigue siendo de las mejores de España y Europa. Sus 5800 seguidores retuitean 170 veces por cada 100 tuits lanzados, un dato muy superior en impacto e interacción al de la Clínica Teknon. Como otro dato destacable también añadir que sigue a menos de 300 personas, un número muy bajo que elimina cualquier tipo de inercia seguidora en la interacción (tú me sigues, yo te sigo), lo que le otorga más dificultad a su hazaña



4. Clínica Universidad de Navarra (Pamplona) @ClinicaNavarra

Irrumpe en la cuarta posición, subiendo dos puestos en el último año, la gestión intachable en redes sociales de la Clínica Universidad de Navarra, en Pamplona. Concretamente en Twitter ha conseguido sumar 3890 followers, más de 2000 nuevos en un año, lo que consolida su crecimiento tras su gran apuesta por la comunicación online social media. Con un alto porcentaje también de retuits por cada 100 tuits (unos 170), su cuenta es un año posterior al de los otros tres hospitales citados, por lo que su curva de crecimiento está más pronunciada que el resto. Habrá que ver si se puede acercar ahora a los datos de los tres hospitales catalanes, aunque parece difícil y necesitará tiempo, no es imposible. Los más de 6000 tuits de su cuenta en menos de tres años dan fe de toda la actividad que tiene. 

5. Hospital del nens (Barcelona) @HospitaldeNens 

Se mantiene en quinta posición el Hospital del nens. Superó al Hospital de Son Espases, que le precedía hace un año, pero no pudo crecer al mismo ritmo que la Clínica de Universidad Navarra. Unos 1500 followers en un año que colocan al centro de nuevo como quinto este hospital infantil con más seguidores en Twitter, con más de 3.600 seguidores. Es uno de los centros pioneros en asistencia, docencia e investigación en el campo de la pediatría en nuestro país, y data de una antigüedad de más de 127 años. Su timeline es un auténtico foro de consejos para madres y padres, que no dejan de preguntar dudas sobre la salud de sus hijos. Muy recomendable.  
6. Hospital Universitario Son Espases (Palma) @SonEspases 
 El predecesor del mítico hospital balear, el de Son Dureta (ahora hospital fantasma a la espera de que la especulación urbanística vuelva a renacer de sus cenizas), se puede considerar un nativo tecnológico, por el poco tiempo de vida que lleva. Sin embargo, esa natividad tecnológica parece que no se termina de extrapolar a otros campos, y en la cuenta de Twitter han sufrido uno de los crecimientos más bajos del top ten de hospitales españoles en Twitter, a pesar de sus algo más de 3.000 followers. Su cuenta apenas ha crecido 700 followers en un año, lo que les ha hecho pasar de ser el 4º hospital al 6º, y con el Hospital General de Valencia a escasos 300 followers. La pena de este hospital es que su cuenta, como su predecesor, hay semanas que también parece fantasma, con lagunas de varios días sin dar señales de vida, y donde se ve demasiado el carácter político más que el carácter de difusión y atención al ciudadano que tendría que tener. Lo dicho, una pena porque tiene muchas cosas que comunicar.



7. Hospital General de Valencia (Valencia) @HGUValencia  
Tras hospitales catalanes, mallorquines y navarros, llega el turno para la Comunitat Valenciana. En la 7º posición se sitúa el Hospital General de Valencia, que se mantiene en el mismo puesto que hace un año, pero con el 6º más cerca y habiendo crecido unos 1000 followers en un año, situándose con más de 2.700 followers. Otra cuenta que se podría optimizar bastante más de lo que está, empezando por la foto de la biografía totalmente pixelada y siguiendo por la imagen de fondo, que la hace parecer cualquier cosa menos la de un hospital, y que denota que la persona que la está gestionando no es muy cuidadosa en la imagen que quiere proyectar. Eso sí, abundante información, a veces más dirigida al profesional sanitario que al paciente, pero al menos hacen el esfuerzo que, por ejemplo, Son Espases, no hace.
   
8. Hospital del Mar (Barcelona) @hospitaldelmar   
Otro centro que apunta para arriba es el Hospital del Mar, de Barcelona. Con 2.666 followers acecha al Hospital General de Valencia, aunque sigue a mucha menos gente que estos últimos pero también tuitean más bien poco, con 443 tuits en los tres últimos años y medio, una cifra que puede resultar pobre, aunque últimamente mantienen cierta sostenibilidad informativa
  
 9. Hospital Vall d'Hebron (Barcelona) @hvhebron 
El Hospital de la Generalitat de Catalunya se sitúa como en noveno con más seguidores en Twitter (más de 2.500), acechando también a su vecino Hospital del Mar y el tampoco tan lejano centro valenciano. Incluso tiene a apenas 400 followers al 6º en este 'Top ten'. Con una comunicación íntegramente en catalán, ofrece una información variada y diversa y muy dirigida a pacientes. Su cuenta es la más reciente de estos hospitales, abierta en 2012, y su porcentaje de retuits por 100 tuits de los más alto con casi 227 retuits.  
 
10. Clínica Centro (Madrid) @ClinicaCEMTRO

Por fin aparece un hospital de Madrid entre los primeros en Twitter. Hay que remontarse a la décima posición para que la Clínica Cemtro se haga un sitio y avise de que tras una buena gestión en esta red social, puedes hacer algo de ruido. Y también para demostrar el interés que empiezan a tener muchos hospitales privados por captar pacientes en los nuevos canales. Muy volcado en la innovaciónse centra difundir consejos para pacientes, sin descuidar a los profesionales. Y realiza una gestión que podría infectar a otros hospitales de la Comunidad de Madrid. 2350 followers que no paran de crecer en los últimos meses. Y uno de los hospitales que más interactúa con los usuarios, algo muy muy positivo que también se podría contagiar al resto. 

*Datos sobre porcentaje de retuits por cada 100 tuits extraídos de socialmediatica.com.

eHealth Time: A Look at Science Fiction in Personalized Medicine

I’ve been hearing about personalized medicine for many years. I have always seen it as a perfect work in progress in which to keep improving the relationship between doctor and patient. Mostly because this type of medicine involves giving the patient what they need, exactly when they need it, which translates into a totally perfect sanitary system, if it is really possible to achieve that.

Still, large doubts exist about how this medicine would be personalized, who would bring it about, and who would be the beneficiaries. This last point seems clear: the patients. The patients, who are demanding ever more concrete attention, can now, thanks to technology, receive this attention.

The past year it was uncertain if there was a rise in personalized medicine, but certainly there was much talk about it and the millions of benefits it has. One of the radical reasons why advancements are being made in the study of DNA, together with the advancements in technology, is that the ability to process information, at reduced costs, is increasing, so links are being discovered between the variations in the sequences of DNA of each person and the types of human sicknesses. In definition, personalized medicine is that which brings an individual beyond his or her molecular-genetic context and intends to comprehend the psychosocial environment of each patient. Does that clear things up for you? It doesn’t for me either.

When we speak about personalized medicine, what are we talking about? From a textbook definition will users (patients) be able to know how it can affect them from day to day? If, as a user, I were asked if I believe in personalized medicine after having it be explained to me in the way it was in the previous paragraph, I would be incapable of understanding how personalized medicine translates into my own medical attention. Do I go to the doctor to have them study my genes? Is there a problem in my psychosocial environment? Should I worry about if I fall within the margin? Do we live, therefore, in a world of standardized medicine? How will personalized medicine affect me?  Therein lies the answer: I will benefit from an improved relationship with my health professionals.

The other day I had a vision that made me think about how personalized medicine would really be in the future. My vision occurred while I was watching the movie Her, a technological fantasy about the relationship between one human and his operative system in which the system (designed by the man) is capable of giving affection and is equally as intelligent as the man himself.


Could medicine really do this? Could an operative system really cover all of the health needs of a human being? Is this the true realization of personalized medicine?  It seems somewhat audacious, but I imagine that personalized medicine is really so. Too science-fiction for you? I believe that technology is capable of making the concepts in our dreams become reality.  

Ensayos sobre la eSalud: Redes sociales y hospitales ¿Condenados a entenderse?

Todavía no tienen muy claro la mayoría de los hospitales públicos y privados en España si su presencia en las redes sociales les lleva a algún sitio. Si abriendo un perfil oficial en alguna red social realmente tiene un retorno de inversión a través de los pacientes, y si realmente ese esfuerzo les resulta útil. Los privados creen que sí, y algunos lo están haciendo ya de una (bien) u otra (mal) forma. Otros como les dejan. Y por supuesto bajo el diferente prisma de la sanidad pública (no muestra mucho interés de momento, tiene otros asuntos que resolver en la era tecnológica) o la sanidad privada (lo muestra, porque no le queda más remedio, en busca de más formas de captar pacientes y darles servicio). 

De cualquier modo, la idea no es entrar en este debate de modelos diferentes, sino analizar la relación entre un hospital y un usuario del mismo, a través de uno de los nuevos canales que existen desde hace unos pocos años, la eSalud ha habilitado las temidas, veneradas, insoportables, amadas, entretenidas y 'peligrosas', por no seguir citando adjetivos, redes sociales.



Aunque cada vez hay más hospitales con redes sociales, la mayoría de los centros hospitalarios de España no tienen presencia en ellas, o si la tienen, es como si no la tuvieran (porque no le dan uso).  Es decir, que podemos contar con los dedos de las dos manos los hospitales que están utilizando las redes sociales y los que lo están haciendo bien en nuestro país.  De los aproximadamente 800 hospitales que hay, no llegan a 100 los centros que tienen cualquier red social, algo que es un balance ciertamente pobre, si lo comparamos con otros países, como Estados Unidos. Y no es que tengamos que ser como Estados Unidos ni mucho menos, pero es que tendríamos que pretender ser un sistema sanitario moderno y con capacidad para atender al paciente en todos los canales posibles. Que es a lo que voy.

Sin embargo, ciñámonos a la realidad real, y no a la fantasiosa, y vayamos al a pregunta inicial de si las redes sociales y los hospitales están condenados a entenderse o puede ir por libre, lo que están haciendo la mayoría de los hospitales que tienen perfil en alguna red social. ¿Es posible que exista una relación entre los hospitales y los nuevos canales social media que aporte beneficios?  

Creemos que sí, y lo hacemos, porque a pesar de este párrafo anterior, algunos centros sanitarios ya están ofreciendo servicios a los pacientes a través de los nuevos canales social media, como información sanitaria de calidad e información sobre campañas sanitarias o sobre los servicios de la propia institución, lo que sí justificaría la necesidad de abrir este canal para los que aún están reticentes en hacerlo. 

Si en vez de la guía telefónica -que supongo que ya nadie mira- miramos el mapa de España, en algunas Comunidades Autónomas parecen tener muy clara la prioridad de estos nuevos canales, sin embargo, en otras, parece que esta vía todavía no les interesa ni abrir el debate. En Catalunya está clarísimo. Todos los hospitales ven que los nuevos canales les benefician, les acercan al paciente y les hacen mejorar su relación con el mismo. De una u otra manera, los hospitales puntero de la región apuntan por estos canales. 

En Madrid, por citar otra ciudad con peso y con bastante hospitales, a pesar de que se cuecen muchas cosas importantes de la sanidad española, no sucede lo mismo, como ya hemos reflejado a veces, y la innovación sanitaria está en menos volcada en su parte social. En el resto de regiones la tendencia es cambiante. En Valencia existe un interés notable, como en Andalucía, pero en otras el interés prácticamente parece no existir. 

Por esta razón, y para ver si convencemos a los más tradicionales, a continuación presentamos algunos motivos por los que consideramos que un hospital debe tener presencia activa en las redes sociales para mejorar su comunicación con su entorno, sobre todo en lo que a sus servicios y al paciente se refiere, y mejorar en la atención al paciente, al propio profesional sanitario y en definitiva, ahorrar tiempo, costes, y darle mejor servicio a los usuarios.


1.  Difundir información sobre sus serviciosLos usuarios de las redes sociales van en aumento en España, y tener abierto un canal en ellas supondría poder comunicar mejor campañas de cualquier tipo, como de vacunación, de donación de sangre, órganos o jornadas celebradas en el centro abiertas a pacientes y usuarios de la salud. 

2. Acercarse al usuarioLa sanidad, con una coyuntura poco favorable actualmente, podría apostar por una cercanía mayor tanto del usuario como con sus propios trabajadores, y conseguir que sus redes sean canales para el encuentro de las tres partes. 

3. Ofrecer información sanitaria de calidadUno de los grandes debates de la red actualmente, que podrían cerrarlo los propios hospitales, ofreciendo información sanitaria de calidad, debido a que ellos tienen el mayor know how existente, el de los médicos, a su alcance, algo que los pacientes lo verían como muy fiable, y se combatiría contra los contenidos poco fiables y de fuentes dudosas o inexistentes. Son pocos, pero algunos ya lo hacen. 

4. Crear un espacio virtual de 'Atención al cliente'Actualmente si un paciente o un usuario del sistema sanitario quiere saber algo sobre algún aspecto de un hospital tiene que ir directamente a su web y buscarlo allí exclusivamente, o intentar llamar, gastando dinero y tiempo, y en la mayoría de ocasiones sin saber muy donde a quién debe dirigirse. ¿Y si los hospitales utilizaran, por ejemplo Twitter, para canalizar las dudas de sus usuarios? ¿No sería una buena forma de darles una mejor atención de puertas para afuera? 

5. Controlar posibles crisis o situaciones extranormalesNingún hospital está exento de sufrir algunas crisis de reputación tanto on como offline o situaciones que lo pongan en el punto de mira. Una presunta negligencia puede ponerlo en el foco de la atención, por lo que realizar un ejercicio de transparencia a través de sus propias redes sociales, puede, no solo ayudarle a gestionar mejor la supuesta crisis, sino a darle un valor añadido a su actuación, y por tanto, a su imagen.  

6. Ser más transparenteUn hospital que comparte su conocimiento, su contenido, sus investigaciones o sus vivencias como actor sanitario con el resto es un hospital transparente, algo que agradecerán los usuarios. Las redes sociales bien gestionadas pueden ayudar a mejorar esa transparencia tan necesaria en la gestión para crear confianza.  

7. Crearse una buena reputación onlineEsta característica tiene un poco de las otras seis. Cuando las redes sociales no existían (y las personas se miraban a la cara mientras conversaban), lo más importante para una institución sanitaria era tener una buena reputación, que el boca a boca fuera positivo, que los pacientes, usuarios o incluso médicos hablaran bien de ellos. Para mucho era muy importante, algo que sigue sucediendo tal cual, pero en otros canales. Muchos hospitales, y sobre todos los privados, pueden aprovechar en gran medida este nuevo canal para poder generarse un 'boca a boca online' positivo que haga que los propios pacientes y sanitarios quieran ser atendidos y trabajar en ese centro. 

A veces me pregunto por qué todavía se pone en duda el papel que pueden jugar e intento desmontar esta propia reflexión buscando los puntos que podrían perjudicarles, pero con una buena gestión, que ofrezca recursos, me resulta imposible encontrarlos con la suficiente claridad para que sean una amenaza, aunque seguro los habrá.  

Otras veces me pregunto por qué algunos hospitales abren perfiles en redes sociales sin saber ni siquiera lo que pretenden en ellas. Con lo fácil que es, a veces, saberlo. 

Que cada uno saque sus propias conclusiones. 

Ensayos sobre la eSalud: Las comunidades verticales ¿Más cerca de las empresas que de los pacientes?

Miles de millones de cientos de trillones de empresas pequeñas y grandes (quizás estoy exagerando un poco) se pasan el día intentando averiguar qué hacer para atraer miles de millones de potenciales pacientes (ahora no exagero tanto) en soportes de Internet. Lejos queda ya –al menos para los citados- esos tiempos en los que el paciente y el médico solo se veían en el ambulatorio o en el hospital, y allí establecían su relación, entre ellos y entre otros actores. Todo eso ha cambiado, como reflejamos en otro de nuestros ensayos sobre la eSalud. Y está cambiando, cada día más.

Como sucede, por ejemplo, en la cooperación internacional al desarrollo, preocupa siempre que los intereses de las empresas prevalezcan a los de los beneficiarios, en nuestro caso concreto, los pacientes. En ese caso, los beneficiarios no estarían en el centro de la ayuda (asistencia) y el proceso estaría viciado. Para no cometer ese error, es tan sencillo como el hecho de situar siempre las necesidades de los pacientes en el centro del proceso, algo que la eSalud está haciendo en la mayoría de los casos. Y si no lo está haciendo, debería.



Sin embargo, hace poco, en un acto de salud 2.0 al que acudimos, captó nuestra atención una conversación en el turno de preguntas entre un emprendedor/empresario de la eSalud, y pacientes, profesionales sanitarios y comunicadores especializados. Me llamó la atención por algunas de las afirmaciones que ahí se vertieron sobre el comportamiento de los pacientes en Internet, más concretamente sobre las comunidades verticales y su uso (para los que desconozcan lo que es una comunidad vertical, resumidamente son unas comunidades virtuales online que tienen una temática concreta y que reúnen un contenido de calidad para usuarios con intereses afines y que muchas empresas crean para fidelizar a sus usuarios).

En la conversación, el emprendedor/empresario llegó a plantear que el mejor lugar para que tenga lugar la relación entre médico y paciente son las comunidades verticales, y que se debería fomentar y ‘educar’ a esos pacientes para que las usaran, proponiendo la suya como ‘paraíso’ del paciente, porque presuponía que tenía todo lo que podía necesitar, algo que me resultó muy llamativo. La posterior reflexión que me planteé es ¿Sería mejor para los pacientes en Internet moverse exclusivamente en comunidades verticales?

Sobre el papel, una comunidad vertical puede parecer el sitio perfecto con todas las herramientas para que los pacientes se informen sobre lo que necesitan en Internet. Pero ¿Realmente lo son? La especialización y la implicación que suelen ofrecer estas comunidades son dos bazas y razones a favor junto con la experiencia que puede otorgar el hecho de encontrar a personas en tu misma situación.


Otros factores

Sin embargo, estos tres factores a favor, tienen algunos factores menos favorables en contra. Primero de todo, el enfocar a una comunidad vertical a los pacientes conlleva marcarles el camino, sacarlos de su 'zona de confort' en Internet y llevarlos a un terreno donde no se sienten tan cómodos, en  contra de sus necesidades primarias y a favor de las necesidades empresariales. 

Además, imponer o intentar que se usen va en contra de las necesidades que ellos mismos se marcan. Los pacientes prefieren elegir en Twitter o en Facebook a quién le preguntan, algo que no se escapa a nadie. Luego ellos ya deciden si le preguntan por ahí o través de una web o un blog.

Las comunidades verticales presuponen en el campo de la salud que el paciente quiere tenerlo todo en el mismo lugar, cuando no tiene por qué ser así. En definitiva, el paciente de un mundo físicamente delimitado hasta el extremo donde se lucha (y se paga) por el último centímetro de espacio no quiere oír hablar de fronteras en Internet.

Una empresa dedicada a la eSalud que apueste por las comunidades verticales como mejor y única vía para el paciente se estará olvidando de que el usuario es el que decide en última instancia donde va, y el que marca el camino que surge de sus propias necesidades, y no de las empresariales propias para su propio beneficio. Y por tanto, se está alejando de él y no lo está situando en el centro.  Un paciente que quiera poner un tuit para preguntar algo, lo quiere hacer libremente en Twitter, y no en otro lado. Y eso es un punto que hay que asumir ya. Es más, ya debería estar asumido.

Por tanto, ¿No debemos dejar a un lado los razonamientos lógicos que pueda hacer una  empresa concreta e intentar alinearlas con las necesidades del propio paciente? Los pacientes en Internet observan las herramientas que tienen y utilizan las que más le interesan. Será mucho mejor intentar construir herramientas interesantes que hacer interesantes las que a pesar de los esfuerzos no lo están siendo.


Ensayos sobre la eSalud: Los nuevos canales para el paciente ¿Igual de válidos?

Aunque a veces no somos conscientes de ello, en apenas unos años la tecnología ha revolucionado nuestras vidas, y por consiguiente, nuestro comportamiento. A la vez, Internet ha democratizado el mundo virtual (ya que el real por desgracia sigue sin estar tan democratizado como debería) en el que tantos usuarios dan rienda suelta tanto a sus pensamientos como a sus necesidades.

Hablando de necesidades, una de las cosas que más ha conseguido la tecnología aplicada a la salud ha sido poner encima de la mesa las verdaderas necesidades de los pacientes, en este caso, las han puesto ellos mismos gracias a las herramientas que le han otorgado. Esta situación ha hecho que los canales tradicionales en los que se veían médico y paciente, se dupliquen, guste o no a muchos actores sanitarios. Por tanto, al pregunta que nos hacemos es ¿Son válidos estos nuevos canales que la eSalud ha proporcinado para los pacientes y los ePacientes?

Para responderla, primero de todo, debemos responder a otra: ¿Dónde se ven ahora médico y paciente además de la vía tradicional que se había seguido hasta la irrupción de la tecnología? Está claro que para responder a esta pregunta, la primera respuesta que se te viene a la cabeza si estás dentro del porcentaje de población con acceso a Internet es en la propia red. Sin embargo, hoy día, Internet es tan amplio que necesitamos (y vamos) acotar esos canales.  

Un canal que se ha destapado como muy interesante para los pacientes ha sido el espacio que han ofrecido las redes sociales. Sí, Facebook, Twitter, Google + y otras redes sociales han supuesto una auténtica autopista abierta para el paciente, que puede buscar, localizar y preguntar directamente a médicos, terapeutas u actores sanitarios, sin tener que recurrir a intermediarios, y ni mucho menos, sin tener que moverse físicamente. Esto ha hecho que algunos de los propios actores sanitarios se hayan adaptado a estos canales para dar una mejor respuesta.

Otro canales

Otro canal de máxima relevancia, que venía ya desde hace algunos años consolidándose, es el de la blogosfera como punto de encuentro entre unos y otros. Los pacientes han mostrado el interés por información médica de calidad, y muchos profesionales sanitarios y empresas lo  están haciendo ya desde hace tiempo a través de blogs, conformando lo que se denomina como la blogosfera sanitaria. Dentro de esa blogosfera el paciente no solo puede acceder al médico, por ejemplo, sino también que este puede anticiparse a él, y ofrecer la información que el paciente puede necesitar. La ventaja que la blogosfera le llevaba a las Redes Sociales debido a su previo nacimiento le ha servido para atraer a gran número de ellos, que bucean encontrando el rincón en Internet que les resuelva las dudas.

Un tercer canal que ha explotado en los últimos 24 meses ha sido el de la tecnología móvil a través de las aplicaciones sanitarias. Quizás carece de la vertiente social de los otros dos, y a pesar de la cantidad de Apps que existen (trillones, y aquí creo que no estoy exagerando), todavía no goza de tanta fiabilidad por parte del paciente ni de los propios profesionales sanitarios en muchos casos. Además de acusar una falta de legislación, su talón de Aquiles ahora mismo, contra el que está compitiendo a la vez que pone techo a una burbuja, que muy posiblemente se tendrá que aclarar.

Otro canal no tan popular ni tan implantado (o al menos no con tanta masificación) es el qeu han habilitado las consultas online. Pero matizamos mucho esta afirmación, porque este canal puede incluirse dentro de los citados y ser a la vez un subcanal. La consulta online se puede hacer por una red social, por un blog, por una App o por la propia mensajería electrónica (email) o por otro soporte (videoconferencia, Skype, etc.), pero… ¿Tendrá toda la seguridad que puede tener una consulta tradicional con un médico o una gestión con una organización sanitaria? ¿Es capaz de estar a ese nivel?


Si hacemos esa consulta a través de una cuenta de Twitter, posiblemente no. Si lo hacemos a través de un mail de Gmail, posiblemente tampoco. Y si utilizamos una App sanitaria sin saber quién está detrás, aún menos. Sin embargo, la consulta online puede ser un muy buen canal para mejorar la relación entre médico y paciente si se hace a través de los soportes adecuados con las formas adecuadas, en los que prevalezca la seguridad por ambas partes, tanto por el médico, como por el paciente.










Usabilidad

Decidir cuál de estos nuevos canales es mejor o peor sin tener en cuenta factores relativos a la seguridad, privacidad, profesionalidad y seguridad del paciente posiblemente sería cometer un error inicial que viciara un proceso que todavía no está cerrado. El éxito de cada canal debe estar en su propio uso y en saber identificar los riesgos que puede entrañar cada uno, para salvarlos.

Actualmente, el camino de la usabilidad de estos canales lo está marcando claramente el paciente y está obligando a los propios actores sanitarios a adecuarse a ellos si quieren dar una atención adecuada a las necesidades del paciente. En este punto, la importancia de hacerlo se triplica en la sanidad privada, que debe acertar para llegar más y mejor a esos pacientes, por su posible conversión a usuarios futuros, o lo que es lo mismo, ingresos.

Se podría decir que estos son los nuevos canales más llamativos de la salud para el ePaciente, pero realmente lo son también para el paciente tradicional, siempre y cuando los quiera usar, y sin tener que ser en sus 360ª un ePaciente de libro, o para ir más acorde con el término, de eBook.